viernes, 1 de mayo de 2009

SABER MAS SOBRE MI ENFERMEDAD


Trastorno bipolar y la creatividad.
La noche estrellada pintada por Vincent van Gogh en 1889 en el hospital para personas mentalmente perturbadas en St. Rémy de Provenza. Se cree que Van Gogh padecía de trastorno bipolar, y que en esta pintura se captura una etapa asociada con la manía.Uno de los aspectos más interesantes y que suele ser mal entendido por la gente es que el trastorno bipolar, por lo general, incrementa la «energía creativa» de la persona. El trastorno bipolar se encuentra en una cantidad desproporcionada de personas con talento creativo, tales como artistas, músicos, escritores, poetas y científicos, y algunos acreditan a su condición de bipolar el tener tal creatividad. Muchas famosas figuras históricas que tiene el don de la creatividad, comúnmente se cree que han sido afectadas por el trastorno bipolar, y fueron «diagnosticadas» póstumamente basándose en cartas, escritos, hechos contemporáneos o en otros materiales. Mientras que el desorden comúnmente incrementa la energía creativa, el síntoma de depresión, prontamente hace que la persona se ponga rabiosa y frustrada. Es un ciclo con el que muchas personas famosas han tenido que vivir durante toda su vida.

Kay Redfield Jamison, quien padece del desorden, es considerada una experta y líder en el tema de este con la creatividad. Investigaciones indican que mientras la manía puede contribuir a la creatividad (ver Andreasen, 1988), la fase hipomaniaca experimentada en bipolares I y II, y en la ciclotimia parece producir la mayor contribución a la creatividad (ver Richards, 1988). Ello porque produce, por ejemplo, un incremento en la energía, confianza y actividad, pero pronto el espiral termina en un estado que debilita la creatividad.

La fase hipomaniaca de la enfermedad permite una mayor concentración en las actividades, y la fase maniaca permite trabajar las 24 horas sin detenerse, con una aparente necesidad mínima de sueño.

Otra teoría es que la manía produce una aceleración en el pensamiento lo que permite una mayor y más rápida generación de ideas, produciendo también una larga asociación de estas ideas e información sin una relación aparente.

2 comentarios:

Marcela dijo...

En fin, son los remos que tienes en la barca de tu vida. Son los bueyes que tienes para surcar tu tierra.
Como es así, entonces ámala. Sé distinta y atrévete a enfrentarte al mundo como tu instinto te guía. Busca tu genialidad. Busca y desarrolla las 24 horas del día mientras dure tu ciclo, ya tendrás tiempo para dormir cuando se te oscuresca todo y necesites ir cual oso a hacer su hibernación.
Tienes la posibilidad de sacar ventaja de esto en vez de desmoronarte por no ser "normal".
Creo que no tienes más camino que seguir adelante, y siempre es mejor haciendo lo que debes, o sea, vivir, ser feliz, y repartirnos a todos los que te miramos un poco de esa creatividad que te desborda.
Escribe, pinta y canta a gritos.

Delia dijo...

Mis ciclos de genialidad me pasan desapercibidos. Mis ciclos oscuros son largos e interminablemente tristes.
Creo que ésta es una enfermedad del corazón, no del cerebro. Lo peor es que, hoy por hoy, dicen que no tiene cura.
A nadie deseo el sufrimiento que produce, ya no sólo a los que la padecemos sino a los que viven a nuestro alrededor.