viernes, 1 de enero de 2010

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA


De todas las vidas que he vivido y de las que he soñado, sin duda, elijo la que me queda por vivir.
En estos días de locura de teléfono, de visitas programadas y comidas con sobremesas interminables, alguien me ha dicho que ya es hora de que deje de hacer planes y me instaure en el presente. ¡Que deje de hacer planes!
Me temo que soy de una pasta que se nutre de los sueños. No puedo dejar de soñar con el futuro y mis frases suelen empezar por: "cuando..." Siempre pienso que habrá un después y que será difente al presente. ¿Por qué amargarse pensando que este mal momento es lo que tendré para el resto de mi existencia?
No quiero ya un destino permanente, no quiero una ocupación ya de por vida. ¡Por Dios, esto no es un cementerio! Mis amigos siempre me acusan de pesimista y es cierto, pero me duele en el alma que, cuando sueño con lo básico e importante, intenten chafarme con eso de "no tienes ya edad de".
Pienso seguir en la creencia de que todavía puedo hacer planes de futuro.

lunes, 28 de diciembre de 2009

YA SE SABE: NAVIDAD

Efectivamente, ya se sabe que la Navidad está para eso de las visitas a la familia. Lo que lo complica es vivir a setecientos km de la susodicha.
Uno va y se mete el palizón en coche, se gasta la pasta gansa en el hotel, las comidas, los cafés...y luego pasa lo que pasa: no se puede tener contento a todo el mundo.
Los amigos se ofenden porque has ido a Madrid y no te has pasado a visitarlos (ellos que siempre que están de vacaciones por la zona hacen un hueco para verte) y la familia numerosa no acude en masa al lugar en el que estás y pretende que vayas de casa en casa como el que va de flor en flor.
Ya se sabe que nunca llueve a gusto de todos pero es frustrante cuando notas que no ha llovido a gusto de casi ninguno.
Me pregunto cuál es el concepto que tienen de la Navidad todas estas personas que no logran entender que el día no tiene más que veinticuatro horas y que has hecho todo lo que has podido para contentar a todos, que también tienes que tener en cuenta la opinión del marido, de los hijos, etc, etc.
En fin, que no me siento contenta porque, al final, otra vez más no he podido hacer lo que me pedía el cuerpo, que tengo un par de amigos en Madrid que significan mucho y que no he podido hacerles esa visita que, a lo peor, no podía esperar a la próxima vez.
¡Ojalá me equivoque!

lunes, 21 de diciembre de 2009

¿SALUD O LOTERÍA ?

Pues mire usted: las dos.
Dejémonos de tonterías porque todos decimos que la salud es importante y nadie lo niega pero la economía ayuda mucho a eso que llaman felicidad.
No quiero ser asquerosamente rica, no. Pero no me iría mal pagar de una vez esa hipoteca que me trae por la calle de la amargura y no hacer tantas cuentas para llegar a mitad de mes. Sí, sí: a mitad de mes... ¿Quien pretende ahora llegar al mes completo?
Para conseguirlo hemos tenido que recortar mucho, claro.
La niña se nos ha puesto a estudiar fuera y nos ha salido otro gasto. Bien mirado es una inversión (para ella, claro). Tiene que labrarse un futuro, como dicen. Pero digo yo que ese futuro sería más fácil con una buena lotería en el bolsillo.
Otros años intercambiabamos lotería con la familia pero también con los amigos y solíamos comprar participaciones miserables por allá donde íbamos (habitualmente y esporádicamente), ahora es que casi hay que pedir el dinero por adelantado a los que quieren tener lotería de la misma que hemos comprado porque de intercambio nada de nada. Ya hacemos bastante para comprar nuestra poquita suerte como para ir pidiéndola a toda la familia. Allá cada uno con sus millones, jeje. Siempre se espera que los que los ganen tengan el detallazo de compartir algo con "los pobres" y, como está claro que estamos, de momento, en esa categoría..
Afortunadamente, una cree que no hay mal que cien años dure y seguramente el 2010 vendrá a terminar con esto de la crisis.
Lo importante es tener salud, oiga, pero acompañada de dinero se disfruta la salud bastante mejor.

viernes, 18 de diciembre de 2009

MI BARRIO

Mi barrio no tenía aceras. En verano se levantaba una inmensa polvareda en la explanada en que los niños jugaban al fúbol. Además, tenía la ventaja de que se podía jugar a las chapas. Desde mi ventana contemplaba, en aquellas tardes de verano, las carreteras llenas de curvas que habían construido los chavales para correr con sus chapas de coca-cola, de cerveza mahou, de pepsi, de mirinda...
En el invierno podíamos jugar al clavo y la mayor diversión era ir pisando charcos con nuestras botas de agua. Seguro que todos conservamos, en algún rincón de nuestra memoria, la visión de aquellas botas azules llenas de barro.
El bienestar se cargó nuestros caminos trillados y empezó a echar hormingones y tímidas aceras. Los charcos no nos abandonaron porque aquellos obreros no debieron usar muy adecuadamente los niveles.
Aquellos nuevos charcos ya no nos hacían tan felices porque empezabamos a usar nuestros primeros zapatos de tacón. Aquellos tacones resbalaron más de una vez en las agrietadas aceras.
¡Qué lejana aquella España de capital! Era un suburbio más parecido a poblado de chabolas, pero qué felices años de infancia entre colegio y amigas que llevaban coletas con lazos, apestando a sueños y colonia Nenuco.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

SOMBRA EN LA NOCHE

Tuve un sueño terrible. Una sombra extrañamente negra tiraba de mi mano con una fuerza descomunal. Forcejeaba sin éxito y luchaba por despertarme.
No podía gritar, no podía pronunciar ni siquiera una palabra. Me estaba ahogando. Era tan real que me dió miedo.
Por fin, volví al mundo de lo tangible y me dí cuenta de que solamente era un sueño. Uno de esos terribles sueños pesadilla. Y tuve miedo porque tuve una extraña certeza. Me dió por pensar que quien me había visitado era la mismísima muerte, sin disfraz y sin argumentos.
Sólo ha sido un sueño -me dije- y me volví a dormir. Nuevamente la muerte me tomó de la mano. Cada vez tiraba más y más de mí y yo volví a intentar zafarme de ella. En mi garganta se perdieron las palabras de socorro. Luché por salir de la pesadilla porque, ahora lo sabía, no era más que una pesadilla.
Y después llegó el terror, ese miedo absurdo a volver a cerrar los ojos. Obsesión por no dormir para que no viniera la muerte a visitarme de improviso. Era inevitable aquel sentimiento de que sí me volvía a dormir, tal vez nunca volviera a despertarme.
No sabia que tenía tanto miedo a la muerte. No tenía ni la menor idea. Había fantaseado alguna vez con terminar con todo y ahora supe que era fácil cruzar la linea y que dolía mucho sentirse arrastrada, arrancada de este mundo.
La luz encendida y el peso de los párpados consiguieron devolverme el sueño y la muerte ya no volvió aquella noche.
Sin embargo, ahora vuelvo a tener miedo porque toca dormir y me puede la incertidumbre; a lo mejor la sombra oscura me acecha entre las tinieblas de la noche, aprovechando las pesadillas.

martes, 15 de diciembre de 2009

MARIDOS

Un marido, después de unos años, es ese señor que se sienta a fumar en el sofá viendo la tele a un volumen demasiado alto.
Suena a tópico pero todos suelen ver el fútbol y, sin confesarlo, se quedan un poco colgados de los programas rosas.
Tienen sus compensaciones, no crean, también hablan con nosotras cuando les preguntamos. Parece que llevasen en los genes una orden de mutismo. Si no les hablas son capaces de mirar a la tele durante horas sin tener necesidad aparente de conversación.
No es crítica, es constatación de los hechos.
No suelen quejarse del trabajo ni del jefe, pero odian discutir de los hijos. Parece que todos llevasen inscrita en la mente la famosa frase de "ya estáis otra vez" o mejor "queréis dejarlo de una vez".
Eso sí, esta generación se suele tomar muy en serio lo de la educación de sus hijos. Aprendieron a bañar bebés, a poner pañales, peleaban por dar biberones y.... después se desentendieron hasta que les pilló por sorpesa la adolescencia.
Maridos, maridos... No se sabe quién los puso ahí y cómo han llegado a ser calvos. La mayoría luce esas "cervecitas y tapitas" en la zona del cinturón.
Sin embargo, cuando los necesitas de verdad, aparece aquel compañero que elegimos hace décadas y que está dispuesto siempre a escuchar y poner un punto de ternura y comprensión a nuestras preocupaciones.
Ellos curan nuestras soledades y comparten nuestros problemas.
Ellos, si los hemos elegido bien, se han convertido en compañeros inseparables e imprescindibles.
Es un tópico quejarse de ellos porque, las que se quejan, no eligieron marido ni compañero, eligieron "una percha" porque quedaban bonitos junto a su olvidado vestido de novias.

lunes, 14 de diciembre de 2009

CINCUENTA

Cincuenta puede ser sólo un número. Precede al cuarenta y nueve y se adelanta al cincuenta y uno. Cuando hablamos de años, suelen ir acompañados de ese bonito eufemismo de "primaveras". Siempre he pensado que la primavera significa el comienzo y, por eso, es justo que acompañe a los años que cumplimos.
Sin embargo, sería precioso empezar a contar los otoños. Esos otoños que dan frutos y no flores. Los otoños sólo tienen el problema de tener los días demasiado cortos y las noches demasiado largas. Los otoños traen de la mano los primeros fríos y la lluvia y el viento y las nubes oscuras.
Pensándolo bien, los otoños no parecen augurar nada bueno pero tienen su punto de melancolía y, ya se sabe que, sin melancolía, no podrían existir los poetas.
Siempre se termina diciendo que la vida llega al otoño y, curiosamente, nadie quiere referirse al último respiro: al invierno.
¡Bienvenido, otoño! Nunca lo cambiaría por aquella tímida e inexperta primavera, ni siquiera cambiaría este cuerpo, ya un poco cansado, por vivir aquellos veinte años pero con la experiencia de ahora.
No es que no quede más remedio que conformarse con lo que ahora se tiene, es simplemente, que hay que valorar lo intenso e interesante de la madurez de la vida. Disfrutar de los logros y seguir teniendo sueños...que, haberlos haílos.

jueves, 12 de noviembre de 2009

CUMPLIENDO AÑOS

Cuando tu madre cumple años también tu envejeces un poco. Con el tiempo he llegado a pensar y darme cuenta de que esa abuela de hoy también fue una chica joven, entonces, cuanto yo nací.
¿Dónde han quedado aquellos años en que me acunabas y soñabas con la vida por delante? La vida rompió tus sueños. La realidad de ahora es distinta a lo soñado y quiere tapar, con el nombre de independencia, una triste soledad.
Me alegro porque, sin embargo, sigues siendo una mujer valiente, que no se para en detalles como el tiempo. Te ilusionas todavía con un libro, con una buena música, con aprender lo que no estudiaste en su día...
____

Hoy estaba su voz en un teléfono y estaba también una nostalgia de abrazos deseados y estaba una emoción y unos fantasmas del pasado y estaba la alegría de momentos compartidos y los deseos de más tiempo juntas, para seguirnos descubriendo.
Y estaban las palabras clave, las que dieron pretexto a la llamada, esa llamada de todos los doce de noviembre: "feliz cumpleaños, mamá"

miércoles, 11 de noviembre de 2009

SEGUNDA MANO

Se vende corazón. Totalmente amueblado con buenos sentimientos y algunos enemigos. Urge porque su dueña se traslada a la razón (bonito barrio donde se sufre menos).
Garantizado, toda prueba. Informes: mi familia y amigos.
Precio a convenir....

martes, 10 de noviembre de 2009

AHORA

Ahora que el sol se ha vuelto más débil y los días tan cortos, siento cómo si la vida también se estuviera gastando, cómo se desgastan los días de otoño.
Los niños han crecido y ya empiezan a abrir su propio camino. Es un camino lleno de dudas, de temores, pero un camino al fin.
No puedo decir que tenga algo mejor que hacer que vivir el AHORA, pero no puedo dejar de echar breves vistazos al ayer.
Ahora los días parecen haberse acortado mientras que ayer duraban mucho más. La sensación subjetiva de lo que duran los días a los 20 y a los 30 años y a los 50... ¡es tan diferente!
Siempre había escuchado a mis padres y a los abuelos que la vida era corta, pero nunca hasta hoy me había planeado, seriamente, más allá porque, en el fondo, no sabía bien a lo que se referían. Pero, de repente, es como si el tiempo volara...Las horas son frágiles como lo es este sol de otoño, la vida es tan corta como estos días de noviembre.
No hay momento para la tristeza porque si no vivimos el AHORA perderemos todavía más tiempo. Perderemos más que el tiempo: perderemos toda la vida que nos quede.

lunes, 2 de noviembre de 2009

LOS MUERTOS

Eso de llamarles "los fieles difuntos" recuerdo que me asustaba cuando yo era una niña. Dicho así, los difuntos ya suena extraño pero lo de que sean "fieles" no tengo idea de a qué vendrá.
Espero vuestros comentarios explicándome porqué este día se llama así.
Gracias.

sábado, 31 de octubre de 2009

JALOUGUIN....

Casi todos hemos aprendido en España a escribir y celebrar HALLOWEEN. Se ve que no teníamos bastante con nuestra propia fiesta de TODOS LOS SANTOS, e incluso con la de LOS FIELES DIFUNTOS. Dos días festivos seguidos que en España son sinónimos ya de culto a nuestros muertos.
Estrenamos siempre el mes de noviembre con esa obligada visita a nuestros familiares desaparecidos, embelleciendo sus tumbas con la más atenta de las limpiezas y las más coloridas flores y, especialmente, los hermosos crisantemos. Durante la noche, los cementerios permanecen abiertos y no faltan las velas en las tumbas.
Hemos adornado nuestras mesas durante años con los huesos de santo y los buñuelos de viento, mientras los más ancianos asistían a esa misa dedicada a acortar la estancia de las almas en el purgatorio para que los muertos lleguen cuanto antes al soñado cielo.
Y ahora vienen a decirnos que celebremos HALLOWEEN. Como no teníamos bastante, ahora toca extranjerizarse y, si me apuran, tal vez toque perder para siempre y poco a poco, nuestras tradiciones.
Venga niños, a ver...jóvenes: disfrazaos de brujas, de zombis, de muertos y de diablos y desfilad por las calles entre calabazas. Volved locas a vuestras madres, improvisadas modistas, para competir por llevar los mejores trajes. Pasad festivamente toda la noche entre música y algarabía.
Este es el precio que habrá que pagar por aquello que llaman globalización. Pero deseo con todas mis fuerzas que sigais comprando más huesitos de santo que calabazas y que no dejeis de ver los cementerios como lugares de culto, de respeto, y no como "juega de susto y fantasmas".

viernes, 30 de octubre de 2009

SOLO SON CINCO BOTONES

Miró de reojo nuevamente, y por encima de su hombro, aquellos cinco botones. El tiempo se hizo eterno mientras los repasaba uno por uno: el cero, el uno y el dos perfectamente alineados de abajo a arriba y luego el botón con aquella campanita a la derecha del cero, aquel cero custodiado por el botón del rojo stop de la izquierda.
Repasó inutilmente la situación. Jamás se atrevería a pulsar aquel stop.
Ese botón estaba separándola de un posible momento de la felicidad soñada. Al menos, ella sentía el ardor y el latido de su propio corazón. Era un latido tan rápido, tan angustioso, que parecía que ese corazón iba a salírsele del pecho.
Entonces fue cuando se dió cuenta de que él la estaba mirando. Fue inutil mirar al suelo. Fue inutil disimular, porque sentía su mirada clavada en ella.
El ascensor seguía vacío, sólo ellos dos subían rumbo a quien sabe dónde. Aquel instante, en que todo se había detenido, a ella se le hizo eterno y esa sensación era tan real, que sintió que el tiempo se estaba parando. Sintió que aquel ascensor no llegaría nunca arriba.
La luz del botón dos seguía encendida, pero sus ojos no veían ni imaginaban otra cosa que no fuera él. Podía oler su respiración. Podía oir su latido. Podía sentir la suavidad de su pelo.
De repente, reunió el valor necesario y pulsó aquel madito botón rojo, el que podía detener el espacio y el tiempo, aquel que la separaba del soñado cielo, aquel botón tentador del Stop y, sin mediar palabra, se agarró lentamente a su cuello y le besó.
Aquel beso de pasión correspondida logró parar el tiempo de la misma forma en que estaba parado el ascensor y, para su sorpresa, comprendió que aquello era el principio, por fin, de aquel amor que había imaginado hasta en sus más dulces sueños.
No quería apartarse de él y, cuando lo hizo, notó de nuevo la atracción de sus brazos en su cincura. Un abrazo fuerte y dulce que la obligó de nuevo a besarle.
Entonces fue cuando oyó su voz ronca pero dulce, esa voz que sólo había pronunciado palabras de trabajo, pero que ahora estaba diciéndole un "te quiero". Creyó soñar lo que estaba ocurriendo, pero no era así porque una voz, que venía del exterior del ascensor, preguntó si había alguien, devolvíendola a la realidad.
Se habían dado cuenta de que el ascensor estaba parado y querían saber si los ocupantes estaban bien.
Él fue quien contestó perezosamente que no pasaba nada y, sonriendo, volvió a pulsar el botón del dos.
Ella suspiró profundamente, todavía con el sabor de su beso, pero soñando con el instante en que volvería a repetirse un abrazo como aquel.
Aquellos cinco botones habían sido los únicos testigos de su amor nuevo, recién estrenado, de un amor lleno de enigmas, de miedos y de dudas.

domingo, 25 de octubre de 2009

MIS PINTURAS

Estoy entre sorprendida y agradecida por todos aquellos que me estais pidiendo que ponga fotos de lo que pinto.
Ya he subido algunos cuadros que, por cierto, hasta ahora, en su mayoría, son copias.
Diré en mi favor que en el blog, sin darme cuenta, dí prioridad a la literatura. No obstante, después de estos últimos dos años en que casi no pinté nada, me he propuesto volver a hacerlo de nuevo.
Espero poder subir pronto algo "decente". Tengo más facilidad para la literatura, creo yo, pero la pintura me encanta.
Mi trayectoría en pintura es muy reciente. Empecé a dar clases a finales de 2004, retomando mi pasión juvenil de los tiempos del instituto. Los últimos dos años he estado en otros temas. Ahora volveré a ir a clases y a ver qué va saliendo.
Mientras tanto, os pongo alguna otra cosa. Aquí va la copia de un desnudo muy original, está hecho con pintura acrílica sobre tabla. Me cautivó su sencillez y su colorido:



También os pongo una acuarela. Es la única que he hecho, pero me pareció una técnica muy interesante. Se titulaba "flor del membrillo" aunque, según me han dicho, la flor del membrillo no se parece a ésta:

viernes, 23 de octubre de 2009

TIEMPO DE CRISIS

Como muchos, ya me he quitado de los cafés con amigos, de las cañas y aperitivos, de los restaurantes, de las compras mientras paseo por los centros comerciales, de los pagos con Visa, de los caprichos y regalos, de cambiar de ropa y de zapatos cada temporada, de las vacaciones fuera, de la televisión digital, de los cines y los teatros. Ahora también suelo ir en autobús porque sólo muevo el coche cuando es imprescindible.
Claro que todavía puedo quitarme del teléfono y del móvil, del seguro de vida, del de la jubilación y del seguro del coche...
La verdad es que todavía no se me ha ocurrido cómo puedo quitarme de la hipoteca, de la luz y el gas y el agua, de este lío de internet que me mantiene informada y conectada al mundo (porque no es imprescindible pero es casi el unico "capricho" que me queda).
Tampoco sé lo que voy a hacer para dejar de comer y de beber y de ducharme. Puestos a ahorrar me volveré vegetariana y me lavaré con agua fría.
Y a pesar de que he pensado en todo y establecido las prioridades me da la impresión de que nosotros, los sufridos "mortales", esos que dependemos de un sueldo, una pensión o el pequeño negocio, vamos a tener que ir por ahí, al borde de la miseria, buscando dónde caernos muertos.
Mientras tanto, nuestros gobernantes y aquellos que se llaman "oposición" no creo que sean capaces de resolvernos nada. Lo que me parece triste es que no me da la sensación de que ellos estén ahorrando como nosotros.
¿Crisis? Para mí y para tí. Para los de siempre.

jueves, 22 de octubre de 2009

EL MAR O LA MAR

Es del dominio público que para los pescadores siempre será LA MAR. Los que somos de tierra adentro, incluso los que estamos en la orilla siempre diremos EL MAR.
El mar es azul e inmenso, se confunde con el cielo, y es fácil perdernos y soñar con su horizonte. Los amaneceres son amarillos y los ocasos morados y pálidos. Nunca me cansaré de mirar al mar.
Dicen que los pescadores lo llaman en femenino porque sienten que la mar es como una mujer de la que están enamorados y a la que están unidos, pero lo cierto es que los que estamos a su orilla también lo sentimos como una atracción desbordante, como un embrujo, como algo de lo que no se puede escapar.
Cuando vivía a setecientos Km de aquí, siempre que pisaba la costa, antes de ver incluso mi alojamiento, iba corriendo a la orilla para pisar la blanca arena y perderme en su azul.
Eran tiempos en que sólo podía verlo cada año y ahora siento que es un privilegio amanecer aquí, mirar las olas y perder el tiempo oliendo la brisa. Esa brisa fresca que lo envuelve todo.
¡Ojalá nunca tenga que renunciar a vivir en la orilla! Me siento afortunada.

sábado, 17 de octubre de 2009

UNA AMIGA

¿Cuanto tiempo se tarda en hacer amigos?
Desde mi última mudanza han pasado ocho años. Ocho años que son como ocho siglos. En este tiempo, todo me ha costado mucho, la verdad. El balance en amigos es tan escaso que deprime. Conocidos son muchos, pero personas dispuestas a dar y recibir...
Ahora me doy cuenta de lo importante que es esa amiga que se ganó mi corazón en poco más de un par de años. Esa amiga que dejé en mi Madrid y que todavía conservo. Una amiga como quedan pocas y a quien doy las gracias por seguir estando ahí.
Sí, eres tú. Gracias, Marian.

jueves, 8 de octubre de 2009

DE LOS HIGOS CHUMBOS A LAS CASTAÑAS ASADAS

Cuando septiembre se despide, las calles todavía están repletas de vendedores, con esa nota de color verde, de los higos chumbos. Su exquisito sabor merodea todavía en mi paladar. Esos higos son uno de los símbolos de ese mes que despide al calor. Verdes y dulces por dentro, pero llenos de espinas por fuera, nos recuerdan la dulzura y el calor del verano que se marcha, pero también los duros días del frío y largo invierno que nos espera.
Y, cuando apenas hemos dejado de paladear el sabor de esas chumberas, empieza el olor a castallas asadas por cada espina: ese olor a chimenea donde podremos refugiarnos en invierno, al amor de la lumbre, al calor de las llamas...
Esas castañas, a veces, nos han servido en invierno para calentarnos las manos y también mantener calientes nuestros corazones en medio del ruido de la ciudad o de la soledad de los pueblos deshabitados.
¡Hola octubre! Te saludo y te doy la bienvenida.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

EN BLANCO

Ponerse blanco, quedarse en blanco.
También nos ponemos verdes, morados, negros...Es precioso tener a mano nuestro arcoiris del castellano para echar mano y explicar con colores cómo nos sentimos, qué nos pasa.
Pues sí, señores, me he quedado en blanco.
Sigo pensando que "las musas han pasado de mí" o "estarán de vacaciones" (Serrat, mi buen amigo, lo expresó de maravilla).
Y, como bien dicen muchas personas, más vale un silencio a tiempo que muchas palabras vacías.
Por tanto, SILENCIO. Pero espero que sea hasta pronto.

jueves, 17 de septiembre de 2009

SUEÑOS

Desde que era una niña, siempre pensé que la literatura era el mejor de los sueños. Leer un libro es la mejor forma de viajar, de conocer personas, de entrar en historias que nunca habíamos imaginado.
Cuando a los trece años descubrí a Julio Verne y baje con él a lo más profundo del mar en su maravilloso submarino y recorrí leguas y leguas entre aquellas misteriosas aguas, se que metí la nariz en lo más profundo de sus páginas... Antes había soñado con los poemas de Machado y leído a Pío Baroja, a los grandes de la literatura española, pero fue aquel autor francés el que me cautivó totalmente con sus aventuras.
Y desde entonces quise ser escritora y ser capaz de imaginar, como él, personajes tan reales y creíbles que todo aquel que los leyese se quedara cautivado y atrapado por mis historias.
Por ahora, mi biografía me persigue a todas partes y mi imaginación no inventa aquello en lo que he soñado. Mis tramas sólo se quedan en mi cabeza, imaginadas, pero sin llegar al papel.
Algún día las musas dejarán de estar volando y pisarán tierra. Ese día estaré preparada y me enfrentaré a la pantalla en blanco para poner nombres e historias que me lleguen y os lleguen al corazón.
Mientras tanto, no espereis de mí ni la imaginación ni lo inconcreto. Vivo dentro de un sueño, pero piso la realidad en forma de mi pasado, mi presente y mi posible futuro.
Tengo muchas historias que contar y mi vida tiene mucho de novela. Novela triste y dolorosa, pero novela al fin. Tal vez por eso no llego a concretarla en un libro.